La Delegación municipal de Servicios Sociales ha valorado con gran satisfacción la aprobación en el último pleno de la reforma de las bases reguladoras para el acceso a las ayudas emergentes. El límite de ingresos, hasta ahora muy estricto, no permitía a numerosas familias acceder a las ayudas, de ahí que se haya decidido cambiar estas bases reguladoras a una ordenanza municipal que facilitará la incorporación de nuevos usuarios. Así, las familias con cuatro miembros que antes tenían un límite de 600 euros para alcanzar las prestaciones, ahora pueden llegar a 840 (un 40 por ciento más) para, por ejemplo, el pago de conceptos como la hipoteca o los suministros. Con ello se atiende a familias que incluso pueden ser mileuristas pero con cierta carga de gastos que difícilmente podían asumir.
Esta medida, como principal virtud, significa en definitiva ampliar enormemente la atención a las familias arcenses. En este sentido, se abre más, si cabe, la puerta de acceso a los Servicios Sociales Comunitarios, dado que hoy por hoy las necesidades han cambiado y se suelen producir situaciones puntuales de falta de recursos e incluso con menores en riesgo de exclusión por medio.
En suma, universalizar más la ayuda social de las administraciones públicas a los colectivos más desfavorecidos: “Hemos apostado por un fin social, que es uno de los objetivos de este Gobierno PP-Ai-Pro”, llegaría a señalar la delegada del área, María José Muñoz.
La también primera teniente de Alcalde asegura tener muy claro desde su llegada a la política y a la función pública que su objetivo era atender más y lo mejor posible a las familias con menos recursos y, sobre todo, con hijos a su cargo.