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Martes 24/05/2022
 

Almería

Un fuerte golpe en el cráneo causó la muerte del anciano de El Ejido

Tras permanecer desaparecido durante 18 días, y por cuya muerte ingresó ayer en prisión su vecino J.A.M.C.

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  • Interior de una ambulancia del 112.

Un fuerte golpe con un objeto no identificado en la zona frontal superior izquierda del cráneo causó la muerte de Francisco López Sánchez, el anciano de 83 años cuyo cadáver apareció en un vertedero ilegal de Almerimar, en El Ejido (Almería), tras permanecer desaparecido durante 18 días, y por cuya muerte ingresó ayer en prisión su vecino J.A.M.C.

Así consta en el auto por el que se ordenó el ingreso en prisión, comunicada y sin fianza, de este hombre de 44 años, quien habría golpeado a la víctima en el “contexto de una discusión derivada de desavenencias propias de una relación comercial conflictiva”.

El documento señala que la víctima habría entregado 2.000 euros al presunto homicida para que hiciese de intermediario en la compra de un vehículo, aunque posteriormente se produjo una “nueva compraventa” de este mismo automóvil en la que J.A.M.C. habría exigido una nueva comisión al fallecido.

“Es justamente el día de la desaparición de la víctima el que se produjo la entrega de esta cantidad”, dice el juez, apuntando que el informe preliminar de la autopsia señala que su muerte coincide con el momento en el que se perdió su rastro.

Asimismo, añade que el propio J.A.M.C. reconoció haberlo dejado sobre las 19:40 horas del pasado 2 de diciembre -día de la desaparición-, en el mismo lugar donde inicialmente lo recogió, siendo la última persona que lo vio con vida.

Además, resalta que existe una correlación en los posicionamientos telefónicos del investigado y la víctima, destacando el “laborioso estudio realizado por la Policía Nacional” en este sentido.

Destaca también la presencia del perfil genético del ahora detenido en el cinturón y la chaqueta del fallecido, así como en las uñas de éste.

“Este indicio es sumamente revelador. Más aún, si se pone en conexión con dos circunstancias. Por un lado, el arañazo que presentaba el investigado en las horas posteriores a la desaparición de don Francisco (…) Y, por otro lado, el posible traslado del cadáver a un lugar diferente al de la producción de los hechos, arrastrándolo por la zona del cinturón y la chaqueta”, añade el juez.

A su vez, el juez justifica el ingreso en prisión por la gravedad de la pena que podría corresponderle al investigado. “Incluso podríamos situarnos ante un posible delito de asesinato, con penas de hasta veinticinco años de prisión, de apreciarse la existencia de alevosía a la vista de la edad de la víctima y el posible uso de una herramienta para propinar un golpe a la misma”.

También se refiere al riesgo de fuga y resalta que el mismo fue detenido el 1 de abril de 2008 por reclamación judicial. “El lapso trascurrido desde entonces no puede fundamentar, per se, el riesgo de fuga. Sin embargo, tal dato no puede calificarse de nimio o baladí al ser puesto en relación con lo ya argumentado”, apunta, precisando que su ingreso en la cárcel también podría “evitar la ocultación, alteración o destrucción de las fuentes de prueba relevantes para el enjuiciamiento”. 

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