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Eric

Corazón contento, corazón sano

En esta época de incertidumbre por la pandemia COVID-19, cuando nuestro bienestar está siendo golpeado con tanta fuerza, bueno es acudir a un recurso barato.

Publicado: 26/09/2020 ·
14:07
· Actualizado: 01/10/2020 · 17:17
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  • Michael Rowe. Getty Images.

“Hay cosas tan serias que uno tiene que reírse de ellas"

Niels Bohr (1885 - 1962). Premio Nobel de Física

 

En esta época de incertidumbre por la pandemia COVID-19, cuando nuestro bienestar está siendo golpeado con tanta fuerza, bueno es acudir a un recurso barato y eficaz, la risa, que ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares, como nos recuerda la Fundación Española del Corazón,

La risa y la actitud positiva frente a la vida son beneficiosas para la salud cardiovascular. Por el contrario, los estados de estrés producen alteraciones en la pared vascular y favorecen la aparición de arteriosclerosis”.

Los pensamientos alegres e inesperados suelen provocar la risa sincera, acto fisiológico involuntario ocasionado por repetidas interrupciones de la salida del aire de los pulmones, que ejercita los músculos respiratorios, así como el corazón. Se trata, en definitiva, de una excelente gimnasia cardio-respiratoria que, según la prestigiosa revista científica Nature, pone en funcionamiento, nada menos que 400 músculos de nuestro cuerpo, consumiendo calorías como cualquier ejercicio aeróbico.

Reír antes que hablar

La antropología ha demostrado que la risa en el ser humano, acto fisiológico innato ajeno al aprendizaje, surgió muchos miles de años antes que los primitivos lenguajes. El mecanismo de la risa se origina en el tronco encefálico, la mayor ruta de comunicación del cerebro. En estados fisiológicos normales, los niños suelen sonreír una media de 200 veces al día -a las pocas semanas de vida, puede observarse la bonita sonrisa del bebé-, mientras que los adultos lo hacemos tan solo 20 veces.

Existen personas agelásticas (del griego, gelos) que no ríen, sin sentido del humor, que algunos no logran entender. Si el término agelasto es deslucido, aún lo es más su sinónimo catagelofóbico. Se cuenta que el gran físico y matemático inglés Isaac Newton (1643-1727) fue agelasto; al parecer, solo le vieron reír una vez en su vida, cuando le preguntaron si servía para algo estudiar las matemáticas de Euclides.

El placer de las endorfinas

“Se ha investigado muy poco sobre por qué nos reímos y qué papel desempeña en la sociedad. Creemos que los efectos beneficiosos de las endorfinas son los que demuestran por qué la risa juega un papel tan importante en nuestras vidas sociales", según comenta el Prof. Robin Dunbar. Su grupo de investigación de la Universidad de Oxford ha estudiado la importancia de la comunicación vocal en las redes sociales humanas.

Endorfina cerebral. Imagen Eddenya.

Endorfina cerebral. Imagen Eddenya

 

La risa conduce a una respuesta química del cerebro que posibilita la expansión de las redes sociales, ya que al ser contagiosa, la liberación de endorfinas puede propagarse fácilmente a través del grupo humano que ríen juntos. Algunos primates mantienen contactos sociales mediante el aseo mutuo, que induce a la liberación de endorfinas.

Una pequeña glándula, la pituitaria, localizada en la base del cerebro, así como el hipotálamo, producen endorfinas -péptidos opioides endógenos- en las situaciones emocionales, dolor, enamoramiento, orgasmo o la risa. Algunos apuntan que el consumo de un buen chocolate, las comidas picantes o, incluso, tumbarse un rato al sol provocan un buen “chute endorfínico”. El principal efecto de las endorfinas es producir placer y bienestar, así como reducir o suprimir el dolor y el estrés, por tratase de un poderoso neurotransmisor.

Investigadores de la Universidad de Turku (Finlandia) han estudiado un grupo de personas sanas mediante tomografía de emisión de positrones -PET-, inyectando un compuesto radiactivo que se fija específicamente en los receptores µ3 opiáceos del cerebro. Analizaron los cambios en la captación de esta radiactividad cerebral, antes y después de una sesión de risas con amigos, encontrando una importante liberación de endorfinas durante el periodo de risas.

http://dx.doi.org/10.1523/JNEUROSCI.0688-16.2017

La risa espontánea induce la liberación de endorfinas β que tienen gran afinidad por los receptores µ3 opiáceos, que favorecen la producción de óxido nítrico –NO- (del inglés, Nitric Oxide), gas natural del organismo humano, en cantidades muy pequeñas. Se trata de una molécula muy inestable fuera del cuerpo, ya que se transforma rápidamente en dióxido de nitrógeno en presencia del oxígeno.

Salvador Moncada, fundador y director del Wolfson Institute for Biomedical Research - University College de Londres, identificó el óxido nítrico, demostrando que se trata de un potente vasodilatador coronario y, en general, del sistema vascular. Su importante descubrimiento fue ampliado por tres investigadores norteamericanos, quienes recibieron el Premio Nobel de Medicina en 1998, al describir las acciones de este potente vasodilatador en el organismo humano. Injustamente, este brillante científico hondureño, no fue premiado en Suecia, aunque cuenta con el crédito y reconocimiento internacional de haber sido el descubridor e investigador principal de los mecanismos fisiopatológicos del óxido nítrico en el sistema cardiovascular.

El óxido nítrico actúa conjuntamente con la serotonina -otro potente neurotransmisor relacionado con el control de las emociones y el estado de ánimo- produciendo una dilatación considerable de las arterias. Las células endoteliales del tapizado interno de los vasos sanguíneos segregan normalmente ciertas sustancias químicas vasoactivas, como el óxido nítrico, que favorece la relajación de la muscular lisa de las arterias provocando su dilatación, a través de una compleja vía de señalización celular.

Además, este potente vasodilatador reduce también la inflamación vascular mediante la inhibición de la adhesión endotelial de leucocitos y otras células de la sangre, evitando su desplazamiento a las capas más profundas de la pared arterial; además, reduce la agregación de las plaquetas y su potencial en la formación de coágulos. En conjunto, estudiar el endotelio arterial ofrece la oportunidad de comprender como la risa tiene un efecto tan beneficioso sobre la circulación y el funcionamiento del corazón, así como en el resto de nuestro complejo organismo, protegiendo de determinadas enfermedades.

La risa reduce la producción de las hormonas del estrés, como la epinefrina (adrenalina), dopamina, hormona del crecimiento y el cortisol, potentes vasoconstrictores que estrechan y dificultan la circulación de la sangre, que podrían causar hipertensión, ictus e infarto de miocardio.

Sistema defensivo más potente

En estos tiempos, cuando tanto necesitamos de buenas defensas contra los extraños ataques del virus SARS-CoV-2, se ha descubierto que la risa fortalece y estimula nuestro sistema inmunológico. Las personas que ríen, con frecuencia, muestran un incremento de los linfocitos T y células NK (del inglés, natural killer), asesinas naturales de los microorganismos infectantes del cuerpo. Este verdadero ejército defensivo celular contribuye a mantenernos saludables, siempre vigilantes ante cualquier agente invasor de nuestro organismo. Se ha demostrado que las personas que ríen ≥ 15 veces al día, aumentan los anticuerpos específicos de su sistema inmunitario.

Menos enfermedades cardiovasculares

Cardiólogos de las prestigiosas instituciones University of Maryland Medical Center y Johns Hopkins Medical Institutions de Baltimore (EEUU) han estudiado a 300 personas, encontrando que existe una relación inversa entre la risa y la enfermedad de las arterias coronarias -angina e infarto de miocardio-, así como de la hipercolesterolemia -aumento del colesterol-, hipertensión y diabetes tipo 2. Comprobaron que los pacientes que habían sufrido un infarto agudo de miocardio reían hasta un 40% menos que las sanas. En sus conclusiones señalan que la risa puede tener un claro efecto cardioprotector.

https://doi.org/10.1016/S0167-5273(01)00470-3

En un relevante estudio epidemiológico -Gerontological Evaluation Study- realizado en Japón en el año 2013, se evaluaron a 20.934 personas (10.206 hombres and 10.728 mujeres), de ≥ 65 años de edad, ajustados adecuadamente por factores de riesgo, con el objetivo de determinar si existía alguna relación entre la risa frecuente y la cardiopatía y/o ictus cerebral. Encontraron que la prevalencia de cardiopatía fue significativamente mayor en las personas que no reían o casi nunca lo hacían (1.21, rango: 1.03-1.41, CL: 95%), así como la aparición de ictus cerebral (1.60, rango: 1.24-2.06, CL: 95%); concluyendo que la risa diaria previene las enfermedades cardiovasculares.

https://doi.org/10.2188/jea.JE20150196

Michael Miller y colaboradores de la Preventive Cardiology Unit – University of Maryland (EE.UU.) observaron el flujo sanguíneo arterial en 20 voluntarios, antes y después del visionado de una película triste o una comedia, que se modificó entre 30-50% de la situación basal. Tras una película estresante, el flujo sanguíneo se redujo significativamente en 14 de los 20 participantes, mientras que después de ver una comedia, el flujo arterial medio aumentó un 20 %.

La polifacética risa

Es increíble como los efectos beneficiosos de la risa para el organismo humano no hayan sido divulgados debidamente. Su capacidad para estimular la captación de oxígeno y facilitar el flujo arterial de órganos y tejidos, elevando los niveles de endorfinas en la sangre, reduce el estrés, suprime o disminuye el dolor, fortalece nuestras defensas inmunológicas, estimula la musculatura del diafragma, mantiene los niveles normales de glucosa -glucemia-, quema calorías como cualquier ejercicio físico aeróbico, favorece la normal contractilidad del corazón, previene las enfermedades cardiovasculares, “contagia” a los demás con sus efectos positivos, e incluso alarga la vida, contribuyendo de manera destacada a fortalecer la salud cardiovascular. Estas acciones beneficiosas han sido demostradas ampliamente por diversos trabajos científicos, que pueden consultarse en la literatura especializada.

 Se ha descrito que mientras “los hombres son los principales productores de humor y las mujeres las principales productoras de risa", quizás por ello, en base a las últimas investigaciones científicas, el sexo femenino está más protegido, teniendo una vida más longeva.

Siempre he comentado que “un amigo alegre es un verdadero tesoro”, nos regala la mejor medicina para el corazón, la risa.

 

“Ríete siempre que puedas, es una medicina barata".

Lord George Byron (1788 - 1824). Poeta inglés.

 

José Manuel Revuelta es Catedrático de Cirugía y Profesor Emérito de la Universidad de Cantabria

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